TPV's

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Un TPV es un elemento indispensable hoy día para un negocio físico. Cuando procedemos al pago de un artículo en un establecimiento comercial, estamos haciendo uso del TPV. 

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Podríamos definirlo como la caja registradora del siglo XXI

A través de la cual los comerciantes pueden organizar y gestionar las facturas, pagos y cuentas diarias del negocio de forma electrónica. La aplicación de la tecnología a este tipo de gestiones ha significado todo un avance para los comerciantes. Principalmente por el ahorro de tiempo que supone. Si sabes usar correctamente estos equipos, agilizarás enormemente las gestiones relacionadas con los pagos y cobros en tu establecimiento, así como los pagos con tarjeta, copias, facturas, etc.


Los TPV se componen de dos partes fundamentales. Por un lado tenemos el hardware o equipos físicos que forman parte de este sistema de gestión en comercios. Por ejemplo, la impresora que se encarga de imprimir una factura para entregar físicamente al cliente formaría parte de un TPV (Terminal Punto de Venta). Este sistema debe contar además, y como mínimo, con un ordenador o CPU, que se encargará de procesar todas las órdenes, y una pantalla. En los últimos años, algunos modelos incluyen pantallas táctiles, para facilitar la ejecución de un determinado proceso de venta de forma más ágil y rápida.

Estas cuestiones son vitales para un negocio. El hecho de que un comercio puede agilizar las ventas repercute directamente en su evolución positiva. En primer lugar, atenderá más rápido a los clientes que se disponen a pagar. Por tanto, se reducen las colas y se aumenta la confortabilidad del cliente.

En segundo lugar, la organización y gestión de las facturas es mejor, de manera que el propietario del negocio tiene más tiempo para ejecutar otras acciones que aumentarán la calidad del mismo. Por ejemplo, el lanzamiento de nuevas líneas de negocio o alguna estrategia de marketing que le ayude a vender más.


Si el TPV es utilizado por un empleado, ocurre exactamente lo mismo. Si se agiliza el proceso de venta y facturación, este empleado tendrá más tiempo para realizar otras tareas de almacén, o cualquier otra cuestión de mayor relevancia. Por lo tanto, rendirá más en su puesto de trabajo. Será más eficiente.

La segunda parte fundamental de un TPV la compone el software. Sería el programa en sí que se encarga de imprimir un ticket o realizar un cobro. Existen diversos programas o aplicaciones que realizan esta función. Será necesario elegir aquella que sea más sencilla y fácil de utilizar y que, a su vez, sea capaz de dar respuesta a las necesidades de gestión de pagos y cobros de un pequeño comercio.