Cajas de Navidad Disfruting
  • 20 noviembre, 2015

La cesta de Navidad es un elemento que está muy arraigado en el sector empresarial, tanto privado como público. Nos referimos a ese detalle que reciben los trabajadores antes de las fechas navideñas, por parte de las corporaciones para las que trabajan. Hoy queremos analizar el porqué de esta tradición y cómo debe ser una cesta de Navidad para que realmente sea útil y agrade al que la recibe.

Un poco de historia sobre la tradición

En primer lugar, decir que es una acción que tiene mucho arraigo en España y en otros países del sur de Europa. Sin embargo, no es tan común en otras áreas de nuestro entorno, como por ejemplo Alemania o Reino Unido. En el primero de estos países no existe ningún tipo de regalo o cesta en estas fechas, exceptuando algunas empresas con presencia en aquellos países, aunque originarias de otros lugares, donde sí es más común entregarlas. Del mismo modo, en Reino Unido es poco común ver empleados que reciban este detalle por parte de sus empresas, siendo más habitual entregar una tarjeta de felicitación navideña.

En España la cosa cambia. Las instituciones públicas ya la entregaban en el siglo XIX. Tradición que se trasladó al sector privado a lo largo del siglo XX, siendo hoy una acción muy común, si la crisis lo permite. Las corporaciones, durante los años de caída de la economía, decidieron cortar esta inversión, que muchas de ellas ya han recuperado.

Históricamente, la acción de regalar en estas fechas proviene de la época romana. Los patrones iban repartiendo comida entre sus clientes, desde un cesto. De ahí se pasó a entregar pequeñas cantidades de dinero. Estas acciones evolucionaron a las actuales cestas de Navidad. Pero, ¿qué productos debe llevar una cesta para que realmente sea un detalle y ayude a pasar mejor estas Fiestas?

Productos que debe tener una cesta de Navidad

Existen cuatro grandes grupos de productos que deben estar presentes. En este tipo de regalos es mejor no arriesgar. Puedes incluir algún detalle novedoso, pero el grueso de los productos deben ser aquellos que realmente servirán para echar una mano con las comilonas y exceso de gastos y eventos que tenemos en estas fechas. Cuando vayamos a comprar una cesta de Navidad debemos fijarnos en que:

  • Una cesta de Navidad sin vino no es una cesta de Navidad. Lo más recomendable es incluir una botella de cada tipo: blanco, tinto, rosado y algún espumoso.
  • El queso y embutido es otro elemento imprescindible. La intención de la cesta de Navidad no es resolver una comida al completo, sino disponer de pequeños detalles que ayudarán a organizarla. En las comidas y cenas que se organizan en ésta época es muy común el servir más entrantes que de costumbre. Aquí es donde entran el queso y embutido, que además son productos autóctonos y de calidad.
  • Para seguir en esta línea, debemos incluir aceite. El aceite es la base de nuestra alimentación, y es uno de los regalos de la cesta que sirve también a medio plazo.
  • Por último, los dulces. Como hemos comentado, la intención es ayudar en los preparativos y apoyos de una comida o cena. Lo haremos con los mencionados entrantes y también con turrón, polvorones o roscos de vino. En primer lugar, por ser tradicionales de esta época, y en segundo lugar, por ser ideales para acompañar con un café durante la sobremesa.

A pesar de lo que pueda parecer, existen muy buenas promociones que permiten comprar una cesta de Navidad con este tipo de productos por poco más de 30 euros. Es una gran manera de tener un detalle con empleados o con familiares, en función de cuál sea tu situación. Además, es un regalo que te acerca a los tuyos, y permite disfrutar juntos de momentos muy especiales, en una época tan señalada como es la Navidad.

Errores en una cesta de Navidad

La premisa principal para organizar una cesta debe ser la variedad. Para no fallar, debemos incluir pequeños artículos de muy diverso tipo, antes que un gran regalo central. Si éste no es del agrado de quien recibe el obsequio, habremos perdido la oportunidad de obsequiar algo que genere satisfacción y felicidad, que es el objetivo.

La comida que introduzcas debe ser lo más duradera posible. No todas las familias o personas pueden comerse todo lo que viene en las cestas de Navidad de una sentada. Valora que no haya productos con fechas de caducidad cercanas.

 

 

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