Disfruting colchón
  • 23 octubre, 2015

Pasamos más de 14.000 minutos al mes sobre la cama. Después de este dato, seguro que entiendes la importancia de comprar un buen colchón, cómo cuidarlo y cuándo cambiarlo. El colchón es importante porque, además del tiempo que pasamos sobre él, nos ayuda a descansar mejor. Es, por tanto, una cuestión de salud. Afecta a nuestro rendimiento físico e intelectual, incluso al humor y a la capacidad de asumir y aceptar contratiempos o situaciones rutinarias. Todo ello, con el tiempo, puede convertirse en un problema mayor o crónico, como lesiones musculares, vértigo, etc.

La mayoría de las personas no son conscientes de lo importante que es un buen descanso para la salud. Por ello, comprar un buen colchón, que se adapte al peso y constitución de cada persona, es imprescindible para lograr un buen descanso.

La Asociación Española de la Cama, aconseja cambiar el colchón pasada una década, ya que deja de ser saludable sin importar el uso que se le haya hecho. Por lo tanto, si el tuyo se acerca a esa fecha, debes ir planteándote la compra de un nuevo colchón. A lo largo de ese tiempo, se producen cambios en el cuerpo y el colchón pierde consistencia y grosor, de ahí la necesidad de este cambio.

Colchón: consejos para mantener su confortabilidad

Imaginemos que acabamos de comprar un colchón. Lógicamente, queremos que este nos dure lo máximo posible. Para que el colchón mantenga sus propiedades, y nos permita descansar con calidad, se pueden adoptar una serie de hábitos que alargan la vida útil del colchón, por ejemplo:

–          Antes de usarlo, ventílalo durante 24 horas.

–          Elige un buen somier o canapé para ponerlo.

–          Nunca dejes que le caiga líquido. Y para el día a día, usa una funda protectora toda la vida del colchón para evitarlo.

–          Gira el colchón de arriba hacia abajo, colocando la parte de la cabeza en los pies y viceversa, cada tres meses.

–          Cada seis meses da la vuelta completa al colchón, cambiando la parte del colchón que toca tu cuerpo.

–          Mantén siempre las sábanas limpias.

–          No hagas la cama nada más levantarte, deja que respire, al menos, 15 minutos.

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