Evitar robos en viviendas en verano: consejos y recomendaciones
  • 13 julio, 2015

¡Ya estamos en verano! Probablemente estés pensando en disfrutar con los tuyos y pasarlo en grande. ¿Te imaginas llegar a casa y que te lleves el disgusto de que han entrado en tu vivienda mientras no estabas? El verano, como corroboran un sinfín de estudios, es la época por excelencia para robos en viviendas. Y, los días previos al verano son, en consecuencia, los días para pensar en prevenir, hablar con vecinos para dar la sensación de que la casa está habitada, e incluso instalar un sistema de alarma y seguridad para tu hogar. No pretendemos ser agoreros, pero sí es cierto que más vale prevenir que curar.

Por todo ello, te facilitamos a continuación una serie de recomendaciones para aumentar la seguridad en tu vivienda y ahuyentar a los ladrones que estén pensando en entrar en tu casa:

–          Instala un sistema de alarma en casa. Existen sistemas de alarma con cables realmente seguros, que son los que más drásticamente reducen los intentos de robo. Detectores de movimiento, alarma, videograbación,… son el método más drástico.

–          El truco de la pestaña de plástico. Revisa, durante los días previos a tu marcha, el suelo de la puerta de tu vivienda. Los cacos, para conocer si estás ausente durante un tiempo, colocan una pestaña de plástico entre el quicio de la puerta y el cierre. Al abrirla, esta pestaña (prácticamente imperceptible) cae al suelo. Cuando el ladrón vuelve por la zona, comprueba si este plástico está o no en el quicio, conociendo así si estás o no habitualmente en casa.

–          Pedir a un vecino que te recoja el correo. Los ladrones se guían, en ocasiones, por los buzones para certificar que la casa está vacía. Un buzón lleno de propaganda es un atrayente de ladrones.

–          Solicita a este mismo vecino que entre a casa y riegue las plantas. Si tienes flores o vegetación a la vista, y estas se ven marchitas o secas, también indican que la casa está deshabitada.

–          No bajar las persianas hasta abajo para no dar sensación de que la casa está deshabitada.

–          Invitar a alguien a que haga vida en nuestra vivienda durante ciertos días, de manera que se vea actividad en la casa.

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